Al empezar a escribir el blog me prometí a mi misma no hablar de ti, ya que hablar de ti me hace recordarte y no estoy aun con las fuerzas suficientes para hacerlo, de hecho te tenia aparcado en un rincón de mi corazón mientras seguía mi vida, incluso salía con otros hombres.

Pues bien el otro día consideré que deberías saber, que íbamos a ser tíos, perdón... que el plural quedó atrás...iba a ser tía. Cosas que nos hacia una ilusión terrible años atrás. Y lo decidí porque las cosas importantes las tienes que compartir con personas de tal relevancia en tu vida...y entre ellas tú, cómo no... pese a escuchar los miles de consejos de "no vuelvas a ponerte en contacto con él" o "sácalo de tu vida de una vez"...

Mande a la porra los consejos baratos de la gente que no ha estado en nuestro pellejo y decidí hablarte...
Te alegraste tanto que me contagiaste la alegría, y la tensión de volver a vernos se convirtió en armonía absoluta. Olvidamos de nuevo el tiempo. Y volvió a surgir eso, justo eso que te pesa en las pestañas, viaja al centro de tu estómago , y se paraliza al llegar al intestino... atracción fatal, afortunadamente esta vez controlable. Aunque sólo tu transformas en colores mi monotonía, al menos hasta hace bien poco. Y es que es justo lo que cambia esta vez, estoy preocupada por si pierdo lo nuevo que estoy empezando a vivir por juguetear otra vez con mi pasado...

Socio cada vez pesas más... y yo cada vez tengo más ganas de que siempre sea lunes.